Quiroga Kwon Kung-Fu
Para la madre del taichí y las artes marciales taoísta, el hombre posee tres grandes fuerzas o tesoros "San Bao", los que constituyen el fundamento o esencia de la vida. Para comprenderlo, dentro de un concepto occidental (que es bastante difícil) podríamos dividirlo de la siguiente manera:
El primer tesoro o fundamento es el CHING, “esencia de la vida”, se la considera la menos espiritual, por asi decirlo. Esta fuerza se relaciona con la sexual. Los antiguos maestros la consideraban la materia prima. Esta energía la transmiten los padres: el Ching zi o esperma por el padre y el jing de la madre. Es lo que da la creación del ser.
El segundo tesoro es el CHI, ”energía interna”. Se la menciona en las viejas escrituras como la energía respiratoria y también como la energía de la sangre (chi Shee). La medicina china dice que la sangre y el chi están íntimamente unidos. Algunos profesionales del arte de curar dicen, “el Chi habita en la sangre”. Esta fuerza es la que le transmite al cuerpo la acción psico-física. Otros autores aseguran que aportan la energía a las células, para que se mantengan vivas.
La tercera fuerza es SHEN ”energía espiritual y mental”. La medicina china dice: es la energía mas refinada de las tres. Los maestros aseguran que cuando esta crece y llega a un estado elevado la genialidad y creatividad del hombre se manifiestan abiertamente.
El objetivo del artista marcial es el desarrollo de estas tres fuerza, las que le permitirán una mejor calidad de vida y equilibrio con la naturaleza. Cada una de estas deben ser refinadas y estimuladas para un crecimiento integral.