Quiroga Kwon Kung-Fu

¿Qué le pareció la reunión anual?

Me da un gran placer que los profesores que llevan más de 25 años en nuestra Escuela hoy disfruten con nosotros estas reuniones tan tradicionales en nuestra Academia. Que aporten como lo hacen siempre, aquello que puede mejorar la práctica.

 

¿Qué siente al ver gente con tantos años de práctica siendo fieles a la Escuela?

 

Tengo a mi lado no sólo excelentes practicantes, sino gente fiel a nuestros principios, tengo alumnos cinturones negros tanto de 15 como de 68 años, y todos practican dos y tres veces por semanas. No muchas Escuelas pueden decir eso. Vemos en las reuniones y escuchamos a los de 15 y a los de 70.

 

¿Qué significa para usted la graduación de faja negra?

La faja negra en nuestra Escuela es muy importante, es el primer peldaño a entrar no sólo en lo que consideramos puramente kung fu, sino el corazón de nuestra Academia. Ésta es una de las razones porque se tarda aproximadamente 5 años en alcanzar esta graduación.

 

¿Qué opina del crecimiento tan grande que tuvo la Escuela en estos últimos tiempos?

Creo que nunca estuvimos mejor que en estos momentos. Alumnos perfeccionándose en China y Europa, y todos trayendo el conocimiento y enseñándoles a sus compañeros. Investigando a todo nivel, se dieron seminarios de alto rendimiento por médicos especialistas. Creo que la escuela es un centro de investigación constante.

 

La pregunta es siempre la misma, Quiroga es muy exigente y tiene una cuota cara. ¿Por qué tantos alumnos?

Siempre preguntan lo mismo, yo sólo le respondo que le pregunten a los alumnos ellos tienen las respuestas.

 

Más allá de la técnica, ¿qué piensa hoy después de casi 30 años dando clases?

Para mí es un gran placer tener profesores como Sergio Valle, que tiene casi los mismos años de práctica que yo, y que con gran humildad hace la clase como cualquier cinturón negro recién recibido. El profesor Gustavo Aja, que con 27 años de práctica y con unas condiciones físicas y técnicas increíbles, sigue teniendo el entusiasmo, humildad y deseo de aprender que cuando comenzó. Fue a entrenar a China y estuvo en la cuna del kung fu y ahora es más humilde que antes. Cuando viajaron le dieron representaciones internacionales desde China, y sin embargo quiere seguir siendo representante de nuestra Escuela. Realmente tengo gente de una gran convicción a mi lado, los profesores Carlos Eloiza, Marcos Funes, José Papa, Adrián Jular, etc. No puedo hablar de todos porque son muchos. Algunos que ya no están pero han sido excelentes practicantes y siempre serán bien recordados. Hay otros que ya no practican pero que siempre se acercan a la Escuela a saludarnos o simplemente a "estar un rato en el kwon" como ellos dicen. También me causa alegría ver cómo crecen las sucursales, tenemos instructoras mujeres que ya cuentan entre sus alumnos varios cinturones negro. Sucursales en otros países que cuentan con un número increíble de gente.

 

¿Siente orgullo de la Escuela que formó?

Me siento muy orgulloso de la gente que está en la Escuela, con miles de defectos como yo, pero con un gran amor por el kung fu y todo lo que ello engloba, que tratan día a día que este arte marcial sea una herramienta más en la vida para mejorar. No la única, una más. Yo los vi cómo llegaron al Kwon y hoy después de varios años digo realmente el kung fu es un arte especial. Nuestro modo de hacer kung fu es muy distinto, sólo los que están en nuestra Escuela lo entienden.

¿Cómo ve el método enseñado en las sucursales?

 

Las sucursales mantienen la misma disciplina que en la Academia Central. Cuando viajan alumnos y entrenan en diferentes sucursales, todos me dicen lo mismo, "como si estuviéramos en la central Sifu", el mismo espíritu marcial. La misma disciplina. Me preguntan muchas veces por qué yo les digo que cada Escuela tenga su nombre y no el de la Central: es muy simple: en una familia cada integrante es una persona con valores, principios y metas propias, lo mismo debe ser en kung fu.

No dejamos de ser una familia pero cada uno con su propia identidad y además si alguna vez dejan la Escuela, tienen ya su propio nombre identificatorio.

 

¿Dicen que es la única Escuela que echa alumnos?

En el kwon hay una forma de moverse, al que no le guste debe buscar otro lado donde pueda entrenar. A nadie se le pide que se quede. Es más, le repetimos siempre lo mismo: estas son las normas el que no esté de acuerdo entrene en otro lado. Esto no es una fábrica ni una empresa, la gente paga por venir sino está de acuerdo adiós.................

 

Sifu, muchos hablan de Leandro Rissi, ¿no lo recordó?

A Leandro no lo tengo que recordar porque él está en la Escuela, aunque no esté hoy practicando. Su madre es alumna mía en tai chi, y su hijo es mi ahijado. Esta siempre en la Escuela. Y es uno de los alumnos más respetados, no sólo por su técnica e historia en la Escuela, sino por sus códigos y valores clásicos de un guerrero. Muchos tendrían que aprender de él. Hay alumnos que sabían menos de la mitad de lo que sabía Leandro y uno los escucha hablar y parece que supieran el triple, pero allá ellos. En el Kwon entre los más antiguos todos saben quién es cada uno.

 

¿Algo que le quiera decir a los más antiguos?

El Sifu es sólo una guía. Es el alumno más antiguo. No más que eso. Nadie lo ubique en otro lado. No es maestro. Es instructor. Maestro es una palabra muy especial, que va más allá de la técnica. No lo da la suma de años en una actividad. Eso es experiencia, no calidad o maestría. Siento que mis alumnos han crecido muchísimo y me hace muy feliz, y aunque aún soy joven creo que mis alumnos antiguos ya están preparados para el relevo.

Sepan que van a ser criticados, que muchos que no hicieron nada o poco igualmente van a hablar. Gente que no vive su vida pero se encargan siempre de estar criticando, por lo general cargan con grandes depresiones, conflictos y complejo de inferioridad por lo que por algún lado tratan de desahogarse. No le presten atención. Ustedes sigan creciendo. Sigan haciendo cosas. Mientras que ellos se dedican a criticar ustedes sigan caminando. Sólo los que entienden la vida saben que la energía debe ocuparse para crecer. Que la vida es muy corta para gastar fuerza en la envidia, odio, celos, etc. Tengan mucho cuidado de aquellos que hablan con odio o muy mal de alguien.

Estén con aquellos que no les cuesta sonreír con el corazón, que agradecen a la vida todos los días haber tenido la posibilidad de crecer, y sobre todo, sean felices y sino tampoco se hagan mucho problema. Las mejores cosas ganadas en kung fu no son los torneos ni las graduaciones, son aquellas que sólo los que aman y entienden saben. Al igual que en la vida, la felicidad no se compra en los shopings ni en la aprobación de la gente. Sean ustedes mismos cueste lo que cueste.

Feliz año para todos!!!

Entrevista a Sifu Quiroga